Feb 27
La Regulación Emocional y el Mindfulness

La Regulación Emocional y el Mindfulness

Como hemos visto en blogs anteriores relacionados con el Mindfulness, el triángulo de la atención formado por los pensamientos-sensaciones y emociones es importante para nuestro día a día.

Sentir emociones, cualesquiera que sean, es algo necesario en nuestra vida, forma parte de la realidad en el momento concreto que pasan y sobre todo nos dan una información valiosísima.

Ahora bien, debemos tener en cuenta que por el solo hecho de sentirlas, no significa que debamos estar obligados a sujetarnos a su dictado, en este sentido debo decir que el comportamiento es la clave y es aquí donde aplicamos la regulación emocional como concepto, ya que pongo en consideración al lector que para mí la REGULACIÓN EMOCIONAL, es un proceso por el cual una persona influye en como siente la emociones, cuanto duran, como las vive y como se expresan.

Con el Mindfulness podemos regular la fuerza de la emoción enfocando la atención en aquellas sensaciones del cuerpo o de la respiración, ahora bien, como sabemos sin dejarse arrastrar por el torrente de pensamientos relativos a la experiencia. Debemos, ver la emoción como algo que forma parte de uno mismo, pero con aquella distancia prudente, dado que como hemos ido hablando estos últimos blogs uno no es la emoción.

Pero el Mindfulness también nos ayuda a regular los sentimientos, dado que la Atención Plena nos aporta inteligencia emocional con la que indagar en las causas de la emoción que tenemos o hemos tenido, ver de donde nace, ver cual es nuestro deseo y cual es la realidad y con ello podemos también mejorar la capacidad de satisfacerlos, siendo este uno de los mecanismos mas importantes de llegar a construir unas solidas bases para llegar a la felicidad.

Por tanto, lo que se trata es de analizar las emociones que vamos teniendo y verlas desde 5 puntos de vista:

1º.- El primero es como se manifiestan corporalmente esas emociones.

2º.- El segundo es observar cual es nuestro comportamiento ante esa emoción, como nos hace responder.

3º.- El tercero es ver la utilidad que podemos ir sacando de la emoción que tenemos o hemos tenido.

4º.- El cuarto es reconocer que esa emoción también nos puede dar un sinfín de inconvenientes importantes que hay que observar.

5º.- Y por último es necesario saber que sin lugar a duda la emoción puede generar una distorsión en el comportamiento.

Saber por tanto analizar estos elementos de una emoción no ayudará en el reconocimiento de ellas, y con ello poder regularlas, para la obtención de una vida más acorde con la felicidad, en este sentido entraremos en siguientes blogs a trabajar sobre las emociones más básicas sobre estos parámetros para que podamos reconocerlas.

Acerca del autor

Nací en Terrassa en 1975, abogado en ejercicio profesional desde hace 20 años, especialista en procesos penales, delincuencia juvenil y derecho de propiedad intelectual e industrial. Asimismo, ha realizado y colaborado en procesos matrimoniales y de negociación colectiva en el ámbito empresarial, ejecutando dicha formación en los ámbitos de mediación. Experto en marcas. Autor del libro “La Nueva Ley de Marcas. Un enfoque empresarial”. Formado en crecimiento Personal y Desarrollo por BorjaVilasecaInstitut, y LicensedPracticioner of Neuro-linguisiticProgramming (PNL) a través de TalentInstitut.

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