Jun 09
la queja

La Queja

Un día cualquiera, de un mes cualquiera, en un sitio cualquiera…bueno no, en un sitio cualquiera no, que es la cafetería de una de mis mejores amigas. Solo por eso es de los mejores sitios a los que puedo ir.

Estaba desayunando mientras leía un libro y empecé a escuchar lo que estaban hablando en la mesa de al lado. Eran cuatro chicas, de mediana edad, que compartían una conversación aparentemente agradable. Me llamó la atención el que poco a poco fueran subiendo el tono y eso fue lo que hizo que les empezara a escuchar. Sé que son esas cosas que no se tienen que hacer, pero no me pude resistir.

Estuve un rato escuchando. Lo de menos era de que hablaban, podía ser cualquier tema, pienso que lo hubieran abordado desde el mismo lugar.

¿Sabes cuál era el lugar?

Desde la QUEJA.

Todo lo que decían era una queja continua. No pronunciaban más de cinco palabras seguidas donde no hubiera un espacio para la queja. Gastaban una energía desmesurada ancladas en esa actitud.

¿y a qué les llevó la conversación? ¿a qué les llevó ese desgaste de energía?

A poco, porque no salieron con ninguna solución al respecto. Posiblemente les sirvió para un desahogo momentáneo. Una anestesia local.

La queja bien entendida y en su justa medida es buena, lo malo es cuando estás inmers@ en ella siempre. Sirve como desahogo y como medida de disconformidad ante algo, pero llega un punto que no es sana.

La queja evita la acción, te paraliza, no te deja avanzar, te mantiene en el mismo lugar. Eso sí, evita que te responsabilices y eso para muchos es un lugar de comodidad. Siempre es más fácil que la culpa la tengan otros, así no tengo nada que solucionar, aunque me cueste vivir en descontento. Tiene su cara y su cruz.

Así que es un tema de decisión personal:

¿Desde dónde quiero vivir?

¿Desde la queja o desde la acción?

Prueba unos días a darte cuenta las veces que te quejas y como puedes transformarlo en buscar una solución. Habrá situaciones en las que no dependerá de ti, en estas situaciones tampoco sirve la queja perpetua, si no la aceptación.

Haz la prueba y mira cómo te sientes.

No te olvides de ti.

Acerca del autor

Soy una persona alegre, cercana y comprometida. Experiencia de 20 años en el área de Relaciones Laborales de un Hospital Privado y actualmente como formadora del GrupTrobat y Coach personal. Licenciada en Ciencias del Trabajo por la UOC, Diplomada en Relaciones Laborales por la URV. Master en Desarrollo Personal y Liderazgo por la UB y Master en Liderazgo Personal y Coaching Teleológico por en el Institut Goma. Formada en acompañamiento en Duelo en el InstitutIntegratiu, Teatro i Consciencia con el Método Sabaté y Certificación Internacional de Coaching por valores.

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