Dic 10
La Gestión del Tiempo

La Gestión del Tiempo I

En estos momentos de incertidumbre en los que nos movemos a nivel mundial, como consecuencia del Covid 19, se suceden momentos donde no sabemos gestionar adecuadamente el estrés, y ello porque o bien nos falta tiempo o bien nos sobra excesivo tiempo.

Por tanto, el tiempo es un elemento estresor, sobre todo la presión del tiempo. A ello le debemos añadir que nos suceden jornadas de trabajo que se amplían (teletrabajo) y cada vez tenemos menos tiempo.

Lo primero que debemos tener claro es que a veces tenemos la consideración que tenemos un problema de tiempo, pero a veces no es tanto de tiempo sino de orientación de nuestros pensamiento. Hay que empezar a tener claros los objetivos, dado que sin el nos costaría mucho avanzar.

Tener claro los objetivos, nos ayudará a no vernos sujetos a tener que llegar a todo, y estresarnos en el intento, por tanto, ¿Qué es lo que de verdad nos importa?

Cuando observamos nuestros objetivos, y los tenemos claros, lo primero que hay que hacer es decidir cuales son los objetivos principales y después cuando hay espacios para poner aquellos objetivos que no son tan importantes.

La lucha, por tanto, de nuestra gestión del tiempo, es en primer lugar definir la importancia de cada tarea para después ver como les afecta el factor tiempo. Y para ello aplicaremos dos niveles, el de la IMPORTANCIA y el de la URGENCIA.

Así tendremos tareas IMPORTANTES Y URGENTES, NO IMPORTANTES Y URGENTES, así como IMPORTANTES Y NO URGENTES y por último NO IMPORTANTES Y NO URGENTE.

La prisa nos suele traer a dar prioridad a aquello que es urgente. Esta actitud supone dejar para después los asuntos importantes que aún no son urgentes. El problema de este planteamiento es que al resolver los asunto según el grado de urgencia nos produce estrés, lo cual, como sabemos, facilita los ciclos reactivos con soluciones repetitivas (no innovadoras) que muchas veces reproducen los problemas. Para enfrentarnos a un asunto importante necesitamos TIEMPO, NO PRISA. Necesitaríamos poder darle vueltas, consultar, ver opciones, valorar posibilidades y esto es muy difícil hacerlo si se vuelve urgente.

Desde el punto de vista del estrés, lo que nos agobia no es el trabajo que estamos haciendo sino lo que queda por hacer. Por eso, la gestión de tiempo es más efectiva y menos estresante antes de que se vuelvan urgentes, así es mejor sacrificar los asuntos no importantes, aunque sean urgentes, y aprender a decir NO, delegar o renunciar y así nos liberamos de la tensión emocional de tener que afrontar un asunto no importante.

Ahora bien en próximos blogs habláremos de cómo identificar y gestionar adecuadamente el estrés.

Acerca del autor

Nací en Terrassa en 1975, abogado en ejercicio profesional desde hace 20 años, especialista en procesos penales, delincuencia juvenil y derecho de propiedad intelectual e industrial. Asimismo, ha realizado y colaborado en procesos matrimoniales y de negociación colectiva en el ámbito empresarial, ejecutando dicha formación en los ámbitos de mediación. Experto en marcas. Autor del libro “La Nueva Ley de Marcas. Un enfoque empresarial”. Formado en crecimiento Personal y Desarrollo por BorjaVilasecaInstitut, y LicensedPracticioner of Neuro-linguisiticProgramming (PNL) a través de TalentInstitut.

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