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Jul 16
gestos adaptadores

Gestos Adaptadores

Los gestos apaciguadores o adaptadores son gestos que realizamos en la mayoría de ocasiones sin darnos cuenta, inconscientemente, y están directamente relacionados con nuestro estado emocional. Con ellos transmitimos intranquilidad o nerviosismo, y nos sirven para intentar tranquilizarnos y dar salida al estrés,  nos dice mucho del estado emocional de la persona, cosa que en comunicación no verbal es muy valiosa.

Estos gestos los realizamos tocándonos a nosotros mismos o manipulando algún objeto.

Los gestos adaptadores suelen ser gestos aprendidos de forma inconsciente y que ante una situación que nos incomoda siempre repetimos el mismo patrón de conducta o de gesto.

Paul Ekman y Friesen distinguen tres tipos de gestos adaptadores:

  • Auto-adaptadores; son aquellos en los que manipulamos nuestro cuerpo, sobre todo el rostro.
  • Adaptadores externos; son los que realizamos inconscientemente para auto-apartarnos del exterior, como por ejemplo cruzar los brazos en modo auto defensivo.
  • Adaptadores con los objetos, son aquellos que hemos aprendido de forma consciente o inconscientemente  a lo largo de nuestra vida y que nos sirven para algo, como por ejemplo el ir en bicicleta.

Los que solemos analizar más desde la comunicación no verbal son los que realizamos con las manos y con los objetos.

Los  gestos que  solemos realizar con las manos, como por ejemplo:

  • Poner la mano en la barbilla; lo que nos transmite, es escucha, pero lo que está haciendo muy probablemente sea reflexionando, evaluando la situación, dudando o tomando una decisión.
  • Poner un dedo sobre la sien; transmite y quiere transmitir interés por el tema que se está tratando.
  • Poner una o ambas manos en la cara tapándola parcialmente; transmite mentira y desconfianza, pero lo que le pasa al sujeto es que está preocupado, inseguro, nervioso, molesto, desbordado.
  • Tocarse el reloj; transmite prisa, nerviosismo o inquietud por algo.
  • Tocarse el cuello de la camisa; lo que transmite es, incomodidad por algo u alguien, frustración, enfado, no le gusta lo que escucha.
  • Tocarse con algún dedo algún órgano sensorial, como la boca, la nariz las orejas o los ojos, transmite rechazo incomodidad por lo que llega por ese canal, es decir, si alguien en el transcurso de una conversación se toca de manera inconsciente la nariz es que eso que se está diciendo “le huele mal”.
  • Morderse las uñas, denota nerviosismo.
  • Rascarse alguna parte del cuerpo, lo que transmite incomodidad.

Pero no sólo estos gestos se realizan con las manos sino que también pueden darse con los labios. Los labios cerrados nos indican represión emocional o ira.

También solemos liberar el estrés tocando o manipulando objetos, como tocar o juguetear o morder un bolígrafo, en una ponencia aferrarnos al atril, recolocar los puños de la camisa, o las mangas, fumar etc…

Los gestos adaptadores son de gran utilidad a la hora de detectar mentiras ya que al realizarlos de forma inconsciente el sujeto no es consciente de lo que está transmitiendo.

Controlar estos gestos es el quebradero de cabeza de todos los políticos ya que muchas veces su discurso no es acompañado por sus gestos, con lo que crea a la audiencia una sensación de incongruencia en el mensaje que quieren transmitir, y en el inconsciente social la sensación es de desconfianza hacia ese discurso o esa persona.

Acerca del autor

Nací en Barcelona hace 42. Me he dedicado desde hace más de 15 años a la dirección y gestión de equipos de profesionales en el sector de la peluquería. Master en Desarrollo personal y Liderazgo por la Universidad de Barcelona en 2016. Master en Comunicación No Verbal por la Universidad La Florida (valencia) en 2017. Actualmente curso segundo curso de Morfopsicologia en el Instituto Superior de Morfopsicologia, en Barcelona. Cofundadora y codirectora del programa de Radio, Món Interior en Radio Molins de Rei.

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