Feb 02
El arte de tomar café

El Arte de Tomar Café

Quiero expresar en este blog que he denominado el arte de tomar café, pero que no quiero que lo circunscribas únicamente al café, sino que lo puedas sustituir por un té, o una copa de vino, incluso si la salud lo permite una copa de cualquier licor, sea cava, whisky o alguna otra bebida, que quizás haya estado bebiendo en las pasadas fiestas.

Si por un momento tomas distancia de ti, y vuelves a los recuerdos de estas copiosas comidas en familia, quizás te des cuenta que has estado bebiendo por beber, dejándote llevar, sin haber experimentado ningún aliciente e interés en lo que hacías.

Precisamente, tomar constancia de las cosas nos cuesta, porque en todo momento vivimos sujetos a lo que nos imponen de tal forma que no tenemos ese ámbito de concentración, de estar en si mismo, realizando y degustando lo que en se preciso instante estamos haciendo.

Y si, se nos escapa la vida, entre el ir y venir, sin estar presentes en nuestras acciones mas cotidianas.

Tomar un café, por regla general es un acto fácil, no lo sentimos como especial, y por tanto, nos vamos a nuestra cabeza, a nuestros pensamientos de lo que debo de hacer o de lo que he hecho y debía haber hecho, sin estar en ningún momento presente en el acto y ejercicio de tomar ese café.

Fijaros por un momento, aprovechad la oportunidad que os da, abrir el recipiente del café, el aroma que emite ese café, como penetra en nosotros, la dificultad que entraña coger ese café con la cucharilla sin que caiga nada e introducirlo en la cafetera. Fíjate por un momento como es el propio café, quien se amolda al recipiente, que sientes en el momento que prensas el café.

Son sensaciones que nos perdemos, al igual, que el aroma que desprende cuando la cafetera esta a punto de salir, el ruido que nos avisa que el café ya esta a punto, y luego percibir el aroma del café recién hecho.

Pero hay muchísimas sensaciones, como el gusto que tiene el café, la temperatura, como penetra en nuestro cuerpo y que me hace sentir esa taza de café acabada de tomar.

En un estado de estrés, de vivir por vivir, estas cosas no se perciben, en un estado de absoluta consciencia si, por ello, el mejor ejercicio que os puedo recomendar de mindfulness al respecto es estar presente en estas pequeñas cosas de nuestro día a día, como hacernos y tomarnos una taza de café, una copa de vino, de cerveza o cualquier otro licor.

Darnos cuenta de lo que estamos haciendo en ese preciso instante es hacer un acto de libertad mental brutal, de tal forma, que por un momento habremos acallado nuestra mente para poder estar presente.

Resulta tan fácil parar, que a veces es lo contrario, de lo fácil que es parece que no queramos realizarlos, así es como vivimos nuestro día a día, privándonos de estos momentos de relajación de estar, siendo conscientes que estamos.

Desde Gruptrobat te queremos ofrecer la posibilidad de que puedas vivir tu día a día de una forma diferente, ofreciéndote la posibilidad de realizar ejercicio de autoayuda y formación para poder aprovechar lo máximo de ti. Contáctanos.

Acerca del autor

Nací en Terrassa en 1975, abogado en ejercicio profesional desde hace 20 años, especialista en procesos penales, delincuencia juvenil y derecho de propiedad intelectual e industrial. Asimismo, ha realizado y colaborado en procesos matrimoniales y de negociación colectiva en el ámbito empresarial, ejecutando dicha formación en los ámbitos de mediación. Experto en marcas. Autor del libro “La Nueva Ley de Marcas. Un enfoque empresarial”. Formado en crecimiento Personal y Desarrollo por BorjaVilasecaInstitut, y LicensedPracticioner of Neuro-linguisiticProgramming (PNL) a través de TalentInstitut.

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